Un día tras otro te acuestas pensando en lo mismo, en todas las cosas inexplicables que han sucedido en tu relación con el/la narcisista, intentas encontrar explicación a cada momento grabado a fuego en tu memoria, pero no, es imposible entender cómo has llegado a esa situación en la que, día a día, te consume la tristeza, la inseguridad, las dudas.
Sí, ya lo sé, no deberías centrarte en lo que le hace más daño a tu ex narcisista, que lo importante eres tú y te tienes que centrar en recuperarte, que lo olvides... vamos, lo que nos dice todo el mundo. Pero es que le vendría tan bien un poco de mierda en sus espaldas, aunque solo sea una ínfima parte de la que esparce.
Has pasado por malos tiempos, pero llegó el día en que aceptaste la realidad y tomaste la decisión de recuperar tu autoestima, de priorizar tu bienestar físico y mental y protegerte del narcisista.
Algunas personas parecen invitar a los narcisistas a sus vidas. No es su intención, simplemente sucede. La relación encaja a la perfección.Es posible que la persona que funciona como suministro del narcisista esté recreando la dinámica familiar con la que creció mientras era criado por un padre o madre narcisista. La otra razón, sin embargo, podría ser otra muy distinta: podría ser una persona empática.
Actualmente, se habla mucho sobre el narcisismo y las formas de abuso de un narcisista. Esto es genial, ya que conocer historias y ejemplos de abuso narcisista empodera a todos aquellos que lo hemos sufrido, ofreciéndonos herramientas y referencias para superarlo.





